Acerca de
Envision Radiology, un proveedor estadounidense de servicios de diagnóstico por imagen que este año celebra su 25.º aniversario, gestiona toda su actividad a través de Halo: doce departamentos, desde TI y RR. HH. hasta facturación y ciclo de ingresos, que dan servicio a más de 200 agentes y unos 9.000 usuarios. A medida que su presencia se ha ido ampliando, la figura de un gestor técnico de cuentas dedicado se ha convertido en un elemento clave para que Envision siga desarrollándose en la plataforma.
Reto
Halo se popularizó en Envision más rápido de lo que el equipo podía seguir el ritmo. A medida que se sumaban más departamentos y solicitaban nuevos procesos y flujos de trabajo, la tarea de desarrollar y mantener el sistema recayó en gran medida en un solo administrador. Durante un tiempo, un segundo administrador ayudó a impulsar el proyecto, pero cuando este cambió de puesto dentro de la empresa, volvió a quedar todo en manos de una sola persona, frente a una demanda que no dejaba de crecer.
La limitación no era la plataforma, sino el tiempo y la profundidad. Había áreas del sistema que el equipo no había tenido ocasión de conocer a fondo, e ideas procedentes de toda la empresa que no se podían llevar a cabo por falta de capacidad. Las ganas estaban ahí; lo que faltaba era tiempo.
Dado que la demanda de Halo es tan alta, se hizo imposible satisfacer todas las necesidades.
Mike Moran, analista de soluciones técnicas de Envision Radiology
Solución
La primera muestra de lo que podía aportar un soporte especializado llegó a Envision a través de una importante solicitud del departamento de RR. HH. a principios de 2025: simplificar el proceso de recopilación de firmas de los empleados que trabajaban a distancia. Se trataba de una tarea que hasta entonces se había realizado de forma manual y fragmentada, persiguiendo a la gente para conseguir firmas, recopilando la información adecuada y reuniendo todo manualmente. En colaboración con un TAM, el equipo diseñó un proceso que lleva a cabo todo el procedimiento de forma automática, obteniendo las firmas y recopilando los datos sobre la marcha, de modo que el departamento de RR. HH. solo interviene al principio, para ponerlo en marcha, y al final, cuando se imprime el documento final. Ese único proyecto sirvió para convencer a la empresa, y Envision incluyó a un TAM en el presupuesto del año siguiente para ofrecer asistencia personalizada semanal.
A continuación, se abordó la cuestión de los informes. El antiguo sistema carecía de ellos; cualquier informe requería una herramienta de terceros y consultas SQL, por lo que integrarlo correctamente en Halo supuso un cambio radical, y el TAM desarrolló los informes que cada departamento necesitaba. Sin embargo, el mayor valor reside en contar con alguien que conozca el sistema y la propia configuración de Envision dentro del mismo, algo para lo que un administrador interno con exceso de trabajo no tiene tiempo. Cuando Envision sabe que algo debería ser posible debido a cómo se ha construido su instancia, la respuesta es cómo hacerlo, no que no se pueda hacer. En áreas más nuevas, como la IA, donde el equipo tiene menos experiencia, el TAM trabaja junto a ellos en lugar de quedarse a la espera.
Además, permite al administrador recuperar tiempo para colaborar con otros departamentos en los proyectos que desean desarrollar, en lugar de limitarse a atender las solicitudes. Y, dado que las nuevas funciones de Halo se lanzan con regularidad, el TAM ayuda a Envision a valorar cuáles merece la pena implementar y dónde encajan. El TAM se ha amortizado con creces en el plazo previsto y ahora forma parte del proceso de desarrollo continuo de la plataforma por parte de Envision.
He avanzado más en los últimos cinco meses que en todo el tiempo anterior, y ya he amortizado la inversión.
Mike Moran, analista de soluciones técnicas de Envision Radiology